Yo no busco el amor,
simplemente lo espero
Sed de amar e inventar...
"Contigo todo y nada a medias".
Preciso
16.7.10
8.7.10
El Escritor Andante
Y estaba ahí el escritor, en su mesa junto a la ventana, bebiendo sentado el té, luego de una tarde nublada y húmeda. Espera la inspiración necesaria, saca su pluma y empieza a descargar palabras en el papel.
Llega el caballero andante al castillo en llamas. Escucha el alarido de un dragón y su sorpresa pasa brutalmente a desesperación.
Corre como nunca lo habia hecho en su vida, escaleras, muebles ardiendo, el dragón destruyendo todo a su paso.
Mientras en la última habitación de la última torre yacía su amada princesa, inconciente por el humo.
Repentinamente el dragón ataca el brazo del caballero, el cual solo reaccionó a cubrirse con su escudo.
Siente todo el calor pasando alrededor de el, su rostro, sus manos, casi pierde la consciencia. Su brazo carbonizado deja caer su escudo... pero no, ¡su amada!, no era momento para dudar. Reúne todas las energías que le quedan y atraviesa todo lo que encuentra en su camino, corriendo, gritando, dando toda su carne y sangre por aquella única que lo había hecho realmente soñar, aquella única que lo hacía sentir vivo. De pronto comienza a llover, se calman las llamas, el dragón se comienza a disolver, el caballero se comienza a disolver, el mundo alcanza un silencio y una paz irreales. Repentinamente todo se comienza a ir abajo, caen rayos negros del cielo, todo se comienza a deformar. El escritor ya no sabía que era lo que hacía, arrugó el papel y lo arrojó lejos, donde cayó junto a tantos otros que habían por allí. Ya no era un escritor fecundo, no desde la muerte de su esposa, pero no le importaba. Se queda quieto, se seca los ojos y toma un sorbo de su taza de té. Toma otro papel y comienza de nuevo... sabe que tarde o temprano el caballero tiene que ganar.
por Felipe Toledo
Llega el caballero andante al castillo en llamas. Escucha el alarido de un dragón y su sorpresa pasa brutalmente a desesperación.
Corre como nunca lo habia hecho en su vida, escaleras, muebles ardiendo, el dragón destruyendo todo a su paso.
Mientras en la última habitación de la última torre yacía su amada princesa, inconciente por el humo.
Repentinamente el dragón ataca el brazo del caballero, el cual solo reaccionó a cubrirse con su escudo.
Siente todo el calor pasando alrededor de el, su rostro, sus manos, casi pierde la consciencia. Su brazo carbonizado deja caer su escudo... pero no, ¡su amada!, no era momento para dudar. Reúne todas las energías que le quedan y atraviesa todo lo que encuentra en su camino, corriendo, gritando, dando toda su carne y sangre por aquella única que lo había hecho realmente soñar, aquella única que lo hacía sentir vivo. De pronto comienza a llover, se calman las llamas, el dragón se comienza a disolver, el caballero se comienza a disolver, el mundo alcanza un silencio y una paz irreales. Repentinamente todo se comienza a ir abajo, caen rayos negros del cielo, todo se comienza a deformar. El escritor ya no sabía que era lo que hacía, arrugó el papel y lo arrojó lejos, donde cayó junto a tantos otros que habían por allí. Ya no era un escritor fecundo, no desde la muerte de su esposa, pero no le importaba. Se queda quieto, se seca los ojos y toma un sorbo de su taza de té. Toma otro papel y comienza de nuevo... sabe que tarde o temprano el caballero tiene que ganar.
por Felipe Toledo
7.6.10
Tiempo y espacio preciso.
Tú mirada está atónita, sorda...
La palabra.
Sin sospechar ni por un instante,
Como he querido tenerte,
Como he tenido que esperarte.
No puedes escuchar ni las presencias
y
-nada de ausencias.-
No puedo calcular cuanto falta
Más la escena se proyecta sola,
Sólo Dios sabe el minuto exacto
y por ese minuto daría mis ojos...
En los tuyos puedo observar
un sin número de misterios
Aún por descubrir...
Pestaña por pestaña,
Desde norte a sur
Cada uno de tus cabellos
y hasta la punta de tus dedos.
Provocación y Locura,
locura por caminar esa ruta
Cuando los caminos por fin choquen.
Y si hablamos de complementos
Tú serías el perfecto
Porque te haces y me haces ver mas allá
de cualquier límite.
Donde el todo se encuentra con la nada,
donde es posible abarcar el universo
y más profundidad que eso no hay...
¡Y en lo profundo de mi!
Qué ganas de rimarte,
observarte y soñarte
una y cien veces...
Escribiría todos mis antojos...
Borraría todos los "peros",
pero que ganas me dan
de que estés aquí conmigo.
La palabra.
Sin sospechar ni por un instante,
Como he querido tenerte,
Como he tenido que esperarte.
No puedes escuchar ni las presencias
y
-nada de ausencias.-
No puedo calcular cuanto falta
Más la escena se proyecta sola,
Sólo Dios sabe el minuto exacto
y por ese minuto daría mis ojos...
En los tuyos puedo observar
un sin número de misterios
Aún por descubrir...
Pestaña por pestaña,
Desde norte a sur
Cada uno de tus cabellos
y hasta la punta de tus dedos.
Provocación y Locura,
locura por caminar esa ruta
Cuando los caminos por fin choquen.
Y si hablamos de complementos
Tú serías el perfecto
Porque te haces y me haces ver mas allá
de cualquier límite.
Donde el todo se encuentra con la nada,
donde es posible abarcar el universo
y más profundidad que eso no hay...
¡Y en lo profundo de mi!
Qué ganas de rimarte,
observarte y soñarte
una y cien veces...
Escribiría todos mis antojos...
Borraría todos los "peros",
pero que ganas me dan
de que estés aquí conmigo.
21.5.10
1.5.10
Carta para vos
Sé que cometí un error muy grave
pero podría ser peor.
Sé que seguiré cometiendo errores,
así lamentablemente es la naturaleza humana.
Es consonante ese impas,
provocado por mis palabras disonantes
como las que te dije aquél día.
No tengo idea a que se debió la acción,
quizás fue producto de un malestar de ambos.
Me encantaría estar en tu pellejo
Para comprender que sentiste o lo que no,
tus pensamientos que convergieron
En mi caso sin ningún agrado
y que noté cuando lo vi en tus ojos.
No los borro ni un segundo...
Y es triste saber que por alguna extraña razón
quisiste arriesgarte y yo no...
y ver la ternura en tu cara
y la frialdad en la mía.
Confuso es y hoy día
noto como esto afectó...
Pero de nuevo, pudo haber sido peor.
Te adoro y ojala todo vuelva a la normalidad
Como la uña y mugre que hace tiempo,
ya somos.
Como mar y arena, tallo y pétalo
nieve y frío, smog y santiago...
Como todo lo que es par por obligación,
El cariño que nunca acabaría...
y que tú hoy me quitas.
y bien merecido lo tengo...
pero podría ser peor.
Sé que seguiré cometiendo errores,
así lamentablemente es la naturaleza humana.
Es consonante ese impas,
provocado por mis palabras disonantes
como las que te dije aquél día.
No tengo idea a que se debió la acción,
quizás fue producto de un malestar de ambos.
Me encantaría estar en tu pellejo
Para comprender que sentiste o lo que no,
tus pensamientos que convergieron
En mi caso sin ningún agrado
y que noté cuando lo vi en tus ojos.
No los borro ni un segundo...
Y es triste saber que por alguna extraña razón
quisiste arriesgarte y yo no...
y ver la ternura en tu cara
y la frialdad en la mía.
Confuso es y hoy día
noto como esto afectó...
Pero de nuevo, pudo haber sido peor.
Te adoro y ojala todo vuelva a la normalidad
Como la uña y mugre que hace tiempo,
ya somos.
Como mar y arena, tallo y pétalo
nieve y frío, smog y santiago...
Como todo lo que es par por obligación,
El cariño que nunca acabaría...
y que tú hoy me quitas.
y bien merecido lo tengo...
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